Es la joya más verde del sur de Asia, un país atravesado por ríos, con una rica cultura ansiosa por ser explorada por pioneros.

Más de 700 cursos fluviales se entrecruzan, generando un exuberante y delicioso paisaje con todos los tonos de verde. Es uno de los países más densamente poblados, pero a bordo de un pequeño bote de remos, flotando lentamente río abajo, uno cree estar solo.

Los barcos, grandes o pequeños, son un medio interesante para explorar Bangladés, tanto si se quiere visitar la frenética Dhaka como si se prefiere ver manglares y tigres en el Parque Nacional de Sundarbans.

 

El turismo sigue en pañales y a veces se tiene la sensación de ser un pionero, aunque, con frecuencia, el viajero suele ser el centro de atención. Pero la cultura bangladesí es reputadamente acogedora, así que tal vez sea el mejor país a visitar para quienes disfruten conociendo gente, mezclándose con los lugareños y viajando sin tropezar con multitudes de turistas.

Safaris en los pantanos de Ratargul

Ocultos entre la selva tropical, los pantanos cenagosos de Ratargul forman un encantador entorno de canales de aguas silenciosas que pueden explorarse en un bote de madera. Es la mayor zona pantanosa de agua dulce de Bangladés y, al encontrarse en la periferia de Sylhet, son ideales para hacer una excursión de un día. Se puede llegar por una carretera local que atraviesa plantaciones de té y bosques asombrosos.

Travesías fluviales

Los ríos son el alma de Bangladés: más de 700 de ellos surcan el país, y deslizarse por sus aguas es una experiencia única. Desde ferris que cruzan ríos y chirriantes barcos de vapor a paletas hasta veleros tradicionales de madera y humildes barcas de remos (en Dhaka no hay que perderse el cruce del río Buriganga desde el puerto principal de ferris de Sadarghat), se dice que Bangladés es el país con más tipos de embarcaciones del mundo. Así, tanto si apetece una aventura de varios días hacia el interior del campo o simplemente una travesía rápida por la ciudad, es obligado dirigirse a un ghat (denominación que recibe el graderío que conduce hasta un río) y disfrutar de la experiencia.

Tesoros escondidos

Mientras que otros países de la región disfrutan de atractivos de fama mundial, las estupendas joyas de Bangladés son menos conocidas, y solo dar con ellas es parte de la diversión. Tanto si se trata de las ruinas del monasterio de Paharpur, las dilapidadas mansiones centenarias de Sonargaon o las dispersas ruinas de Sona Masjid (Gaud), planear una excursión a alguno de estos tesoros escondidos es en buena medida lo que hace que visitar Bangladés sea una aventura.